Se cumplen 120 años de nacimiento de Jorge Luis Borges, el escritor argentino más universal

Alberto Casas

  • Nació el 24 de agosto de 1899 en Buenos Aires

En 1972, en una entrevista, un periodista le dijo al escritor argentino Jorge Luis Borges: “Es usted un genio”. Y él le contestó: “No crea eso, ésas son calumnias”. En otra ocasión dijo: “No creo en el valor de lo que escribo, pero sí en el placer de escribir”.

El 24 de agosto será el 120 aniversario del nacimiento de uno de los escritores latinoamericanos más influyentes en la literatura universal del siglo XX: Jorge Luis Borges. A más de un siglo de su nacimiento, su legado literario permanece vigente en cada uno de sus libros y en la obra de autores de las generaciones posteriores a él.

Jorge Francisco Isidoro Luis Borges Acevedo nació el 24 de agosto de 1899 en Buenos Aires, Argentina. Poeta, ensayista, narrador y traductor, estudió en Suiza e Inglaterra y vivió en España de 1919 a 1921, cuando regresó a su país natal. En esa etapa escribió y colaboró en revistas literarias francesas y españolas, en las que publicó sobre todo ensayos y manifiestos.

En Argentina participó en la fundación de las revistas Prisma y Prosa, y en 1923 dio a conocer su primer libro de poemas: Fervor de Buenos Aires. En 1935 publicó su famosa Historia universal de la infamia, en el formato que utilizó en publicaciones posteriores y que le dio fama: el relato breve.

En la década de los años treinta su prestigio se incrementó por lo erudito y virtuoso de su obra. Colaboró con Adolfo Bioy Casares en libros como la Antología de la literatura fantástica. Durante esta época su actividad se extendió a la crítica literaria y la traducción de autores como Virginia Woolf, Henri Michaux o William Faulkner.

De 1937 a 1945 fue bibliotecario en Buenos Aires, así como conferencista, e incursionó en la enseñanza como profesor de literatura inglesa en la Universidad de Buenos Aires. Fue, asimismo, presidente de la Sociedad Argentina de Escritores, miembro de la Academia Argentina de las Letras y director de la Biblioteca Nacional de Argentina desde 1955 hasta 1974.

En 1961 compartió con el autor irlandés Samuel Beckett el Premio Formentor, otorgado por el Congreso Internacional de Editores, y en 1979 se le concedió el Premio Cervantes por la importancia de su obra. Durante más de un cuarto de siglo fue candidato a recibir el Nobel de Literatura, el cual nunca obtuvo, y llegó a decir: “Negarme el Nobel se ha convertido como en una tradición escandinava”. A partir de 1964 escribió de manera indistinta en verso y prosa.

De acuerdo con los especialistas, Borges utilizó un singular estilo literario a partir de la interpretación de conceptos como el tiempo, el espacio, el destino y la realidad, y la simbología que utilizó recuerda a los autores que más influyeron en su formación: William Shakespeare, Thomas de Quincey, Rudyard Kipling y Joseph Conrad, además de la Biblia, la Cábala judía, las primigenias literaturas europeas, la literatura clásica y la filosofía.

“Su gran biblioteca fue la que heredó de su padre, que venía de su abuela inglesa. Allí conoció a muchos autores. En su biblioteca personal, además, no solo había ejemplares de literatura sino, sobre todo, de filosofía, religión, astrología, matemática y ciencias. Tenía una gran curiosidad”, dijo en una entrevista María Kodama, especialista en literatura y compañera de Borges hasta sus últimos días.

“Que otros se jacten de las páginas que han escrito; a mí me enorgullecen las que he leído”, declaró alguna vez. La obra de Jorge Luis Borges es, en su mayoría, de corte fantástico y filosófico, sostiene la crítica especializada. El juego con el lenguaje y las referencias literarias son constantes, y no deja de ofrecer textos complejos y extraordinarios; una obra que ha despertado el interés de filólogos, semióticos, filósofos y hasta matemáticos.

La reflexión y la perplejidad ante la duda fueron siempre su leitmotiv. Pasó por diferentes etapas, en las que se situó desde el vanguardismo –muy anclado a su poesía– hasta crear un estilo propio que recogería en su prosa y ensayo.

Entre su legado literario se cuentan títulos de poesía como El otro, el mismo (1964), Elogio de la sombra (1969), El oro de los tigres (1972), La rosa profunda (1975), La moneda de hierro (1976) y Los conjurados (1985), entre otros.

En cuento sobresalen títulos como Historia universal de la infamia (1935), Ficciones (1944), el legendario El Aleph (1949), El informe de Brodie (1970), El libro de arena (1975) y La memoria de Shakespeare (1983). Escribió además ensayos, como Historia de la eternidad(1936), y realizó colaboraciones con autores como Bioy Casares, Vicente Huidobro y Pedro Henríquez Ureña. Casi ciego al final de su vida, Jorge Luis Borges falleció el 14 de junio de 1986 en Ginebra, Suiza.

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