INTENTAN DESPOJAR DE ESPACIO A PERSONAS MAYORES

La ambición, la crueldad e insensibilidad de personas sin escrúpulos se deja sentir en el exterior del Mercado Benito Juárez Maza, donde personas insensibles pretenden desojar a un par de hermanas de su espacio donde cada noche colocan su puesto de gelatinas,  que es  el único sustento con el que cuentan.

Julio Cesar Sanchez Garcia

Evangelina Fuentes, es una comerciante que tiene su puesto de gelatinas y postres en la esquina que forman las calles de Flores Magón y Las Casas, mismo que es un puesto familiar y el único sustento que tiene desde 1925.

Todo marchaba bien hasta que en el mes de marzo del 2014, durante la administración de Javier Villacaña Jiménez, dispusieron que una vendedora de frutas comerciara sus productos, Lucía R. y su hija Carla O.R.,  las cuales, aprovechando la situación levanta su puesto después del tiempo que le habían permitido, impidiendo la instalación de doña Evangelina.

Razón por la que, confiada y esperanzada en la administración municipal, empezó a dirigir escritos a la autoridad correspondiente denunciando la forma grosera, prepotente y descarada en que las comerciantes, quiene cuentan con otros tres puestos más en la calle de Aldama, las trataban, sin que recibiera alguna respuesta positiva, hasta que,  cansada de dicha situación en el mes de enero del 2017 envió un escrito dirigido al gobernador del estado, Alejandro Murat Hinojosa, explicándole su situación.

Fue entonces, que las autoridades municipales despertaron de su letargo  y le reconoció su espacio y horario de trabajo, así como le hicieron saber que  realizarían un operativo de ordenamiento en la calle de Flores Magón, con la finalidad de dar solución a la problemática que tenía e incluso, ya se tenía la orden para liberar su espacio, sin embargo, pasaron los días, los meses y los años y su problema no se ha resulto.

En los últimos meses la situación se ha agravado, pues el puesto ha crecido desmedidamente, además que le quita tres horas de su horario, además que, la comerciante le dice que el espacio es suyo, para lo cual presenta un permiso del año 2001, el cual no concuerda con el espacio en el que se encuentra y dista mucho del lugar donde supuestamente tiene el permiso.

Tanto doña Evangelina y su hermana no han podido realizar sus pagos correspondientes ante el municipio capitalino, ya que las ventas han caído y sobre todo, por las horas que le son quitadas por la desleal comerciante, por lo que tienen que estar vendiendo hasta altas horas de la noche, lo cual pone en peligro su salud, al ser personas mayores.

Por lo que, solicitaron a la autoridad municipal que se les reconozca su espacio y las vendedoras ambulantes que pretenden adueñarse del mismo, cumplan su horario o en su caso, sean retiradas del mismo y ubicadas donde le corresponde.

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