ESTAFADORA

Aníbal Bravo

¡Por favor señorita, sea la madrina de mis hijos porque los quiero confirmar antes de que me muera porque tengo cáncer en los senos! Fue la súplica de la señora Juana a Mary P.M., una oficinista que confió en ella y que al final comprendió que había sido estafada.

Los hechos se registraron hace 15 días, cuando Juana se presentó a la oficina en la que labora Mary a la que abordó y le dijo que tenía tiempo de verla, además de saber su horario de entrada y salida de su trabajo y que le parecía una buena persona, por lo que, era ideal a para ser la madrina de sus cuatro hijos.

“Le comenté que sinceramente no la conocía, no estaba casada ni tenía tiempo para ir a las pláticas para confirmar a sus hijos, pero ella me dijo que eso estaba arreglado, porque el sacerdote sabía que tenía cáncer en los senos y que agilizaría las cosas para que en un acto comunitario se llevaría a efecto dicho sacramento, además que no tenía que pagar nada, ya que ella solventaría todos los gastos”.

Por más de 20 minutos dicha persona estuvo platicando de manera amable con ella, diciendo que solamente tenía que hacer presencia en la misa que se llevaría a cabo en la Catedral Metropolitana, por lo que, Mary aceptó.

“Me dijo que sería madrina de sus hijos, de 18, 13, 12 y una niña de ocho años; al final me dijo que no fuera a pensar que ella estaba abusando pero que por la misa le estaban cobrando la cantidad de 220 pesos por cada uno de ellos, y como era confirmación comunitaria estaba hasta barato, por lo que me dijo si no le prestaba esa cantidad y que me lo regresaría a la una de la tarde”, mencionó.

Mary le preguntó cuándo sería la misa, a lo que Juana le dijo que sería el dos de febrero, el Día de la Candelaria, “por lo que, le dí 800 pesos y me dijo si no le podría acompletar los mil pesos y le dí otros 200 pesos más, además de que me pidió mis datos porque argumentó que los tenía que dar al pediselos el sacerdote, por lo que confie en ella y le dí mis datos personales”.

30 minutos después regresó Juana para pedirle más dinero, “ya no le dí nada porque ya no tenía, me dijo que regresaría a las dos de la tarde para regresarme el dinero que le había dado, pero ya nunca regresó”.

Al darse cuenta que todo fue una estafa y comprobarlo con otra compañera que esa señora esa era su modus vivendi para engañar a la gente, tuvo que resignarse, sin embargo, hace dos días se encontró de frente con Juana a quien le reclamó que la haya engañado de esa manera, además de que le exigió que le regresara la cantidad que le había dado.

Mencionó “la confronte y le dije que me diera mi dinero y me dijo que me lo iba a dar el sábado, y yo le exigí que me devolviera los mil pesos con los que me había estafado, usted fue a mi trabajo y yo de buena gente se lo entregue confiando en su palabra”.

Mary solicitó en ese momento la ayuda de la policía, sin embargo, nadie llegó a auxiliarla, por lo que, tuvo que dejarla ir sin haber recuperado su dinero.

Ayer a través de diversos grupos sociales se supo de que otra persona había sido víctima de dicha estafadora, por lo que, se le pide a la sociedad oaxaqueña que no confíe en personas que no conoce, mucho menos para ser padrinos de niños que tampoco conoce.

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